domingo, 10 de octubre de 2010

El Abogado del Diablo

La película El Abogado del Diablo es una obra cinematográfica que trata de desarrollar un gran conflicto entre el bien y el mal. Sin embargo, es importante indicar que a pesar de la exposición constante de dicho enfrentamiento, el cual efectivamente existe todos los días y a toda hora, realmente depende de nosotros, mediante nuestras acciones, la dirección que le quedamos dar a nuestra vida ya que siempre nuestras decisiones van a depender del bien y el mal pero nosotros tenemos la oportunidad ya sea religiosamente o de otra manera de discernir entre lo correcto y lo incorrecto y siempre velar para que nuestra forma de actuar sea la mejor posible.
Entendido lo anterior, me parece correcto mencionar que muchas veces olvidamos los verdaderos placeres y felicidades de la vida por simplemente cambiarlos por la satisfacción material. La película es clara en enseñarnos, mediante muchas acciones, como el Abogado olvida totalmente el bienestar de su matrimonio por llevar un caso que le traería ganancias y “éxito”.  Es decir, la obsesión por obtener dinero y demás cosas materiales hacen a una persona cegada por buscar el “éxito” total realmente perder la noción de lo que es importante para su realización personal. Por ende, el mensaje que esta obra viene a calar en mí, es que todo en esta vida debe darse con medida, la avaricia y la búsqueda material nunca van a lograr realmente satisfacer a una persona verdaderamente, si no más bien, muchos otros valores van a propiciar el verdadero éxito y felicidad personal, tanto familiar como en el alma.
Por último, al final de la película cuando el Diablo le solicita al Abogado que se una a él para conquistar el mundo y a la vez procrear al Anticristo, me parece que no existe un arrepentimiento total por parte de él, ya que se suicida no por algún tipo de fidelidad a Dios, si no para no perder contra el Diablo, por no fallarse a sí mismo, ya que como él dijo en una escena previa: “siempre gana, nunca pierde”. En conclusión, la oportunidad de rehacer su vida puede ser que efectivamente lo haga recapacitar de su manera de actuar, sin embargo, no siento que exista un arrepentimiento total por parte del Abogado por sus actuaciones si no más bien el suicido se deriva sólo para no satisfacer al Diablo con su solicitud, y al final volver a ganar el Abogado en sus actuaciones, tal y como le gusta hacerlo cuando lleva los casos.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario